Colisionan nubes azarosamente, te recubren las lagrimas de membranas son sabor a reticencia, es el ciego y viejo firmamento que te abraza con sus gélidos y mustios llantos. Evidencia de su pesar, son su huellas que dejan rastro esporádico, en la ventana alta de tu flanco izquierdo, sus dedos son imperceptibles pero la ruta de los mismos marca irregulares surcos sonsacados por gravedad. toca la ventana de tu cuarto para hacer acto de presencia, te conmueves por la afinidad sonora que emite sus puños al hacer vibrar el mojado cristal. Se pierde tu foco de atención en efímeras y ambiguas cavilaciones pero estas de acuerdo con esa ofuscación dado que anhelas exhortarte de ceguera aunque sea un rato para empaparte del frió saber que acapara el estar desnudo, en una dosis similar empatas con la lluvia logrando dualidad a través de la ignorancia, en uno lo cóncava que resulta ser la razón y en el segundo la perseverancia de mitigar el dolor que siente el viejo al ser espectador de una sequía que planta ansiedad, misma que corrompe su convicción. La sequía, subyace del adormecimiento del individuo en algodones que deshidratan cualquier sustancia que la persona pudiera transpirar, algodones creados de las lagrimas del viejo y de las manos del desnudo posicionándose fervientemente como holocausto de aquellos dos ingratos. Algodones trascendentales, astutos y sobretodo parásitos tras no solo tener como festín un hombre mas sino el goce de saber que es una coyuntura vital para que el individuo pueda pintarse la sonrisa, para unos supone el resultado exitoso.
Con el dolor como rosa de los vientos y un semblante hipócrita, te nutres de las migajas que enajenan tus placeres, eres carpintero de madera enclenque y cinicamente te revoloteas cuando tu vez ruptura en el producto de tu presumido trabajo. Orgulloso, ¿De que? si al final no le das oportunidad a tu nariz de respirar de las legiones frondosas de robles que te rodean y que no ves por estar al tanto de las exhalaciones del otro para poder respirar. Estúpido comportamiento solo puede ser el actuar de forma estratificada para terminar refugiado con reproches limitados de argumento hacia la pobre fortuna , fortuna que tu engendraste y como progenitor irresponsable y cobarde la desconoces. Báñate en las cedidas lagrimas del cielo se lo suficientemente autodidacta para enseñarte a sentir, para cocer tu cuerpo , para aprender a llorar sonriente de saber que corres con la fortuna de estar condenado a ser humano.
Con el dolor como rosa de los vientos y un semblante hipócrita, te nutres de las migajas que enajenan tus placeres, eres carpintero de madera enclenque y cinicamente te revoloteas cuando tu vez ruptura en el producto de tu presumido trabajo. Orgulloso, ¿De que? si al final no le das oportunidad a tu nariz de respirar de las legiones frondosas de robles que te rodean y que no ves por estar al tanto de las exhalaciones del otro para poder respirar. Estúpido comportamiento solo puede ser el actuar de forma estratificada para terminar refugiado con reproches limitados de argumento hacia la pobre fortuna , fortuna que tu engendraste y como progenitor irresponsable y cobarde la desconoces. Báñate en las cedidas lagrimas del cielo se lo suficientemente autodidacta para enseñarte a sentir, para cocer tu cuerpo , para aprender a llorar sonriente de saber que corres con la fortuna de estar condenado a ser humano.
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